Homenaje al compañero Delfín


Delfín Martínez
El domingo 21 de marzo nos dejo nuestro compañero Delfín Martínez, «el bolas», quien junto con Julio Sesma no faltó a la presentación de ésta página web. 
La despedida tuvo lugar el mismo domingo a las 19:00 h. en el tanatorio y consistió en una poesía dedicada por Enrique Villareal «El Drogas» y el resto de componentes de Barricada, además de un texto dedicado por el alcalde de Sartaguda, José Ramón Martínez.
El homenaje estuvo presidido por una bandera republicana, que al termino del acto le fue entregada a la viuda de Delfín Martínez, para que en la incineración cubriese a Delfín como era su deseo. Ya el lunes, sus cenizas fueron esparcidas por el Parque de la Memoria, como también era su deseo. Se cumplió así  todo lo que Delfín solicitó dijo antes de morir:  sin misas, sin cementerio, incineración con la bandera republicana y esparcimiento entre los olivos que él mismo había elegido.
Agur, compañero.
Delfín fue sospechoso de rojo desde recién nacido

¨«Nota particular para el registro civil:

El día 5 de Diciembre de 1935, debió nacer un niño, que se debe llamar Delfín, hijo de Delfín Martínez Martínez y Angustias Martínez Calvo, nieto de Agustín Martínez (difunto) y Encarnación Martínez y de Justo Martínez Garatea y Estanislaa Calvo (Difunta) – ¡OJO!

La nota revela la inquina de  aquellos herodes que ya habían sembrado las cunetas con la sangre de los padres y las madres de miles de navarros y que todavía temían a sus hijos fruto del miedo ruin y culpable.

 

Textos de homenaje a Delfín Martínez:

ADIOS A UN LUCHADOR
«El 5 de diciembre de 1935 debió nacer un niño, que se debe llamar Delfín…»
Con este texto adornado con una gran palabra en lápiz rojo “OJO”, comenzaba la vida de Delfín Martínez Martínez, hijo de Angustias Martínez y de Delfín Martínez (asesinado por el franquismo en 1936), hermano de Tanis.
Desde pequeño le tocó sufrir no solo la perdida de su padre, sino el trabajo duro desde niño para poder ayudar a sacar su casa adelante, sufrió y fue humillado por los ganadores, muchas veces, infinidad, “como pretenden que me olvide que con ocho años estaba cargando al hombro con cestos de barro para hacer la acequia”,  y de todas esas humillaciones logró levantarse, con la cabeza alta y orgulloso de su condición de “rojo”, haciendo piña con su hermana y madre, a quien profesaba un enorme cariño y admiración, esa madre que tan mal lo pasó,  que como bien decías “que es lo que hicieron con ellas que no nos han querido contar”, que te reconfortaba en su regazo de tu sufrimiento dándote su cariño, diciéndote todos los días desde ese granero y señalándote, “mira hijo ahí en ese monte está tu padre”, recordando a tu hermana y a ti para no olvidarais nunca a su ser querido, como tu has dicho en infinidad de ocasiones y con ojos llorosos “padre no he conocido porque me lo mataron, pero madre la mejor del mundo”, y cumpliste tu palabra como hijo, luchaste toda la vida por recuperar el cuerpo de tu padre y que tu madre pudiera darle ese abrazo de despedida y esos lloros que nunca pudo darle, lo conseguiste.
Pero no paraste ahí, te empeñaste en decirle a este pueblo que es lo que pasó con tu padre, que lo arrojaron a una fosa, junto a otros compañeros, y que pretendieron sin conseguirlo que los olvidarais.
Con gente como tú, hemos conseguido levantar el Parque de la Memoria, para que todo el mundo sepa, que tu padre y otras más de 3000 personas navarras, murieron por la injusticia y la sinrazón, de unos fascistas, de unos asesinos, “yo ya me puedo morir tranquilo” decías el día de la inauguración del Parque, porque habías conseguido “lo más grande”, orgulloso de haber honrado la memoria de tu padre, con la única pena de que no estaría tu madre para verlo, pero sabiendo que estaría contenta con tu trabajo.
Pero no te quedaste ahí, has sido imagen de ese magnífico trabajo, has pasado por diferentes documentos televisivos, te han conocido gracias a ellos en toda España, y has llegado al corazón de muchas personas, has llegado incluso hasta el corazón de muchos jóvenes que te han visto en institutos, contando tu vida, y hasta en videos musicales, luchando por lo que creías hasta el final.
Gracias Delfín, mañana no solo Concha, y Begoña te echarán de menos, seremos muchos los que te vamos a recordar, que vamos a echar en falta, esas bromas, esos comentarios, ese cariño, pero que estaremos todos los domingos contigo en el Parque,  hoy queremos despedirte como tu querías, “a mi ni misas ni monsergas, quiero que el día que me muera se celebre, porque moriré satisfecho, y que mis cenizas sean repartidas ya sabéis dónde, y que los demás vayan al bar, de ronda a celebrarlo”, pero antes te diremos las últimas tres palabras que hubieras querido escuchar:
 
¡VIVA LA REPUBLICA!
José Ramón Martínez (Alcalde de Sartaguda)
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Con la sabiduría de persona llana,

y Sartaguda en su pena, en su alma,

en su lucha y en su abrazo…..

en su mirada.

Delfín me habló de su memoria

que ahora es la mía, la nuestra

que llena de ternura sus ojos

cuando en él, el recuerdo asoman

como luciérnagas

los nombres de su Parque

que se aprietan un poquito

y entre la hierba le hacen un sitio

y lo abrazan a la tierra

Delfín siempre, estarás entre los tuyos.


Enrique Villareal «El Drogas», junto a todos los compañeros del grupo Barricada