LERET RUIZ, Virgilio

 

  • Leret Ruiz, Virgilio
  • Profesión: Capitán de aviación
  • Fecha de nacimiento: 23/08/1902
  • Localidad: –
  • Provincia: Navarra
  • Residencia: Melilla
  • Fecha de muerte: 18/07/1936
  • Localidad de muerte: –
  • Provincia de muerte: Melilla
  • Edad de defunción: 33
  • Causa de la muerte: Asesinado
  • Paradero: Desconocido

 

Más información

Aviador, Jefe de las Fuerzas Aéreas de la Zona Oriental de Marruecos. Fue el primer militar asesinado por sus compañeros sublevados al amanecer del 18 de julio de 1936 en la Base Aérea Militar de Melilla.

Ficha en Memoria Pública: VER

Esquela de Virgilio Leret Ruiz

 

Virgilio Leret Ruiz: Pamplona 1902- Melilla 1936

Figura en el bloque de Pamplona en el Muro de los Asesinados del Parque de la Memoria de Sartaguda.

Esta es una esquela remitida amablemente a la Asociación Pueblo de las Viudas y Parquedelamemoria.org por su familia desde Caracas al diario El Pais y publicada el 17 de Julio de 2012 en la página 45 de dicho rotativo.

https://docs.google.com/open?id=0BxLUrnLliiAbS3FYNnVLUjU5dDA

 

PERFIL DE VIRGILIO LERET RUIZ (Extraído de wikipedia)

Primeros años y formación militar

Hijo del teniente coronel Carlos Leret Úbeda, nació el 23 de agosto de 1902 en Pamplona. Siguió la carrera familiar (militar en Cuba), aunque con grandes inclinaciones hacia lo técnico.1 A los quince años entró en la Academia de Infantería de Toledo, donde se graduó como alférez el 8 de julio de 1920.1 Poco después fue destinado al Regimiento del Serrallo nº 69, con base en Ceuta.

Guerra de Marruecos

Participó en la campaña de Marruecos entre 1920 y 1924, luchando contra los rebeldes comandados por Mulay Ahmed el Raysuni y Abd-el-Krim. Entre otras muchas acciones, tomó parte en la Ocupación de Xauen y Alhucemas. Soportó heroicamente, junto a 20 de sus soldados, el duro asedio impuesto durante 21 días por los rifeños al blocao que guarnecían. Por estas fechas aprendió árabe y francés.1

Su campaña como aviador la inició en África, en 1925, donde permaneció hasta 1927. Durante este tiempo formó parte del 2º grupo de Escuadrilla de la Zona Occidental, del 5º Grupo Expedicionario y de la Escuadrilla Breguet-Rolls. Durante el desembarco de Alhucemas, su avión fue abatido y, después de caminar 24 horas por territorio enemigo, logró salvar su vida alcanzando a pie la zona francesa del protectorado marroquí, situado a una gran distancia. En 1929, después de 5 años de estudio, obtuvo el título de Ingeniero Libre Mecánico Electricista, con la más alta calificación. Estaba totalmente volcado en el ejército y en sus proyectos, pero también tenía tiempo para tocar el violín y para escribir ficción, firmando con el seudónimo de “El Caballero del Azul”.2 Para entonces la Guerra del Rif había finalizado y se encontraba de nuevo en la Península. En paralelo a esta intensa actividad, en la década de 1920 conoció en Barcelona a la que sería su esposa, Carlota O’Neill, madrileña de origen mexicano y feminista de izquierdas, que marcó profundamente su vida.2

Debido a su actividad militar en Marruecos, fue recompensado tres veces: en 1922 y, más tarde, 1927 y 1929 con la Cruz de Primera Clase con el distintivo rojo. El rey Alfonso XIII le nombró Caballero de Primera Clase de la Orden del Mérito Militar. De sus condecoraciones, la primera lo fue por sus actuaciones en tierra, mientras que la segunda y la tercera lo fueron por sus actuaciones heroicas en el aire.

Segunda República

En 1930 se hallaba destinado en Getafe cuando estalló en Jaca, el 12 de diciembre, la sublevación republicana de Fermin Galán y García Hernández. El día 15, un nuevo intento de pronunciamiento republicano tuvo lugar en Getafe, protagonizado por Ramón Franco, Hidalgo de Cisneros y Queipo de Llano. Los oficiales, Leret incluido, solicitaron del jefe de la base que se les permitiera no disparar contra sus compañeros sublevados.1 Esto hizo que fueran también acusados de rebelión militar, mientras que los tres nombrados huyeron a Portugal (y luego a París), el resto pasó a detención por los últimos dirigentes de la Monarquía. Leret entró en prisión pero sería por poco tiempo, pues el 14 de abril de 1931 se proclamó la Segunda República Española y será inmediatamente amnistiado.

Entre 1931 y 1932 estuvo presente en varios destinos militares, siendo destinado en junio de 1932 a la Base de hidroaviones de El Atalayón, situada cerca de Melilla, a orillas de la Mar Chica. En 1934 formó parte de la Escuadrilla Dornier, que dio la vuelta a España. En ese mismo año, un decreto del Gobierno (ya durante el bienio radical-cedista) obligaba a declarar a los militares “que no pertenecían a ninguna sociedad política y/o sindical”. Leret declaró no pertenecer a ningún partido ni sindicato. Cuando estalló la Revolución de Asturias, en octubre del 1934, un legionario declaró en un medio: “mientras exista la Legión no entrará el comunismo en España”. Al oir esta declaración, Virgilio escribe una carta al general jefe de la circunscripción oriental del Protectorado, Manuel Romerales, preguntando si se había derogado el decreto de no pertenencia a sociedades políticas. El general Romerales ordenó el arresto de Leret y la incoacción de expediente judicial.1

Durante el tiempo que estuvo en prisión diseñó un motor a reacción, original y revolucionario para su época, al que denominó Mototurbocompresor de Reacción Continua.3 Este invento fue patentado en el Registro de la Propiedad Industrial de Madrid, el 28 de marzo de 1935, con el nº 137.729.

Golpe de Estado de julio de 1936

El 17 de julio de 1936 ejercía la jefatura accidental de la Base de Hidroaviones del Atalayón. Al iniciarse la sublevación en Melilla que daría origen a la Guerra Civil Española defendió la base del ataque del 2º Escuadrón del Tabor de Caballería de Regulares, al mando del capitán Corbalán.4 Durante este ataque, el fuego de Leret y sus hombres causó la muerte de un sargento y un soldado marroquíes de la unidad atacante, que fueron los primeros muertos de la guerra civil española. Ante la resistencia de la base, el 2º Tabor de Infantería de Regulares, al mando del comandante Mohamed ben Mizzian, interrumpió su marcha hacia Melilla para cooperar en el asalto, pero antes de que éste se reanudara Leret y sus hombres se rindieron, ante la evidente desproporción de fuerzas. Según los sublevados, fue hecho prisionero, lo trasladaron al fuerte de Rostrogordo donde fue fusilado el 23 de julio de 1936, en compañía de dos alféreces de aviación que se habían significado en la defensa de la base.

Sin embargo, el informe oficial era falso y se supo más tarde por un informe secreto de un teniente sublevado que Leret había sido pasado por las armas “al amanecer del 18 de julio, semidesnudo y con un brazo roto”, junto con los alféreces Armando González Corral y Luis Calvo Calavia.4 En reconocimiento a su hoja de servicios y a su heroica resistencia en Melilla, el gobierno de la República, lo ascendió, a título póstumo, al grado de comandante.

Su esposa Carlota, que había desarrollado su trayectoria feminista como dramaturga y como directora del periódico Nosotras, fue detenida, como muchas otras hijas y mujeres de republicanos, y separada de sus hijas, Carlota y Mariela. Fue juzgada por un tribunal militar dieciocho meses después de su detención y condenada a seis años de prisión, por saber ruso, por subversiva y por su responsabilidad en los actos de su marido.5 Tras su salida de la cárcel, Carlota O’Neill tuvo que hacer grandes esfuerzos por recuperar la custodia de sus hijas, antes de partir al exilio en Venezuela y luego en México. Allí escribió Una mujer en la guerra de España, en donde narró su experiencia.

NOTAS DE PARQUE DE LA MEMORIA:
Aparece entre las nuevas inscripciones de 2009, pero probablemente estaba ya inscrito en el Muro de los Nombres de 2008 (Por verificar).

FUENTES:

Libro “Una mujer en la guerra de España” (por Carlota O’Neill) : VER
Carlota O ‘ Neill nos sumerge en el tenebroso muno carcelario de la mano de su propia experiencia e infortunio. Su marido, Virgilio Leret, capitán de aviación de la República fue asesinado la noche del diecisiete al dieciocho de julio de 1936. Pocos días después de la Sublevación, la propia Carlota fue encarcelada, separada de sus hijas, una injusticia que duró cinco largos años.